viernes, 26 de febrero de 2010

Apostol de los pobres

Si bien la hipocresía es característica de algunos, lamentablemente es algo que tiende a aparecer en todos de vez en cuando. Pero qué bien nos sentimos cuando ayudamos a alguien que parece necesitarlo a simple vista: alguien pobre, invalido, y cuantos otros ejemplos se les ocurran. El que trabaja en los veranos, el que sirve once a los pobres, tiene ese sentimiento satisfactorio de alegría. Pero que sucede al llegar al día a día, que sucede cuando aparece el que nos desagrada, el rico, el "cuico", el arrogante...simplemente no parece que ellos necesiten mucho de nuestro esfuerzo...el que me desagrada..bueno me cae mal porque ayudarlo...el rico...bueno tiene plata su vida no puede estar tan mal.

Que fácil es ser apóstol de los pobres...y que difícil es ser apóstol del prójimo. Porque Dios nos pide mas....no esta solamente en el pobre sino en todos. Y no solo esta en todos sino que nos dice cosas a través de todos.

Cuando muera y yo con satisfacción le cuente al Padre todo lo bueno que hice y el me pregunte: Hija y que paso con las demás personas? acaso no estoy yo ahí?..al menos quiero poder decir: lo intente.

No hay cosa mas difícil que amar al prójimo pero nunca perdamos las esperanzas en los demás, que pueden sorprendernos, ni en nosotros mismos, que aunque seamos simples humanos podemos mas de lo que pensamos.

Religiosos o no...vivir en el amor es siempre mas pleno y libre que vivir en el odio
"El fuego del corazón no se extinguirá jamas"

1 comentario:

  1. Aquello qu eno nos agrada, no nos agrada no por alguna característica ajena, exclusiva de esa persona o grupo de personas que nos desagradan, si no... porque hay algo en ellos que nos molesta profundamente...

    Es decir, algo en nosotros vemos reflejado en ellos, y nos molesta, porque es algo que tambien tenemos dentro de nuestro corazón!

    Para ayudar al projimo debemos partir, a mi parecer y en mis exigencias... limpiando el corazón, por eso es necesario Orar, y estar con el Cristo del Día de hoy, en el pobre, en el rico en soledad, en el enfermo, en uno mismo... porque aunque uno no quiera verlo, no hay diferencias entre uno y el pobre, o el invalido... o "el cuico"

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