miércoles, 29 de diciembre de 2010

Equilibrio

El bosque, silencioso como siempre. Los arboles se alzan majestuosos hacia el cielo, como si realmente pudieran alcanzarlo, cubriéndolo con sus ramas, por lo que se hace difícil observarlo, sobre todo en el bosque profundo.

Es aquí donde viven dos hombres, ermitaños. Ambos son conscientes de la existencia del otro, pero jamás se han prestado demasiada atención, cada uno vivie su pequeña existencia en su pedacito de bosque. Uno de ellos es ciego, pero no parece importarle, se deleita sintiendo todo a su alrededor, escuchando, tocando, imaginando, soñando. El otro puede ver, pero no puede caminar. Tampoco parece ser un gran problema para el. Le complace el poder observar las cosas como son realmente, sin engaños ni mentiras, analizar, concluir, reflexionar. Ambos sentían lástima por el otro: "Que triste ese pobre ciego, vive en sus propios sueños sin saber nada de la realidad". " Que triste ese pobre inválido, vive sólo a través de sus ojos, sin imaginación ni sueños"

Un día como cualquier otro, se desato un gran incendio en el bosque. Los arboles caían envueltos en llamas, los animales huían aterrorizados. Ambos hombres fueron atrapados por el incendio. El ciego tenía la fuerza para levantarse y salir corriendo pero no podía sortear las llamas. El inválido podía ver un camino libre de llamas que le permitiría escapar pero no podia ponerse de pie.

Ambos se "miraron"......

No hay comentarios:

Publicar un comentario